Santo Domingo.– El gestor cultural español Javier Aiguabella, quien dirigió el Centro Cultural de España en Santo Domingo entre 2003 y 2007, falleció en Sevilla, España, dejando un importante legado en el fortalecimiento de los vínculos culturales entre España y la República Dominicana.
Durante su gestión, Aiguabella impulsó una programación innovadora que combinó expresiones de la cultura popular dominicana con propuestas artísticas internacionales, convirtiendo al Centro Cultural de España en uno de los espacios de mayor dinamismo cultural de la época.
Su labor fue reconocida por el entonces ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, quien destacó su aporte a la integración de las distintas manifestaciones artísticas y su compromiso con la difusión del patrimonio cultural dominicano.
Entre los proyectos más recordados de su administración figura la exposición Archivo Conrado, que acercó al público la fotografía histórica dominicana y reunió a más de 10,000 visitantes. También promovió una destacada muestra de artesanía nacional y organizó exposiciones internacionales dedicadas a figuras como Joaquín Sorolla y Pablo Picasso.
Aiguabella también apostó por nuevos formatos de difusión cultural. Bajo su dirección se produjeron nueve especiales televisivos en vivo desde el Centro Cultural de España, en los que se fusionaron géneros como el merengue, la bachata y otras expresiones musicales con propuestas de música académica.
Esos programas, producidos por Luis Emilio Molina, reunieron a reconocidos artistas como Luis «Terror» Días, Fellé Vega, Francisco Ulloa, el grupo Maniel, exponentes del son dominicano y nuevas figuras musicales como DJ Mariela y Don Miguelo, cuando iniciaba su carrera artística.
Asimismo, facilitó el regreso a los escenarios dominicanos de Cuco Valoy y respaldó presentaciones de Fernando Echavarría y la Familia André, además de impulsar proyectos editoriales y musicales como Bachata Omplo, desarrollado junto al investigador William Luisiano.
Su visión trascendió los espacios tradicionales de exhibición artística. En colaboración con el Instituto Indarte promovió talleres de música, fotografía y percusión en comunidades como Capotillo, acercando el arte a niños y jóvenes mediante la participación de destacados creadores dominicanos.
En el ámbito de las artes visuales impulsó iniciativas como Travesías, un proyecto de intercambio entre artistas dominicanos y españoles que fortaleció el diálogo cultural entre ambas naciones.
Quienes compartieron con Aiguabella destacan su sensibilidad, capacidad de innovación y compromiso con la democratización del acceso a la cultura, legado que continúa influyendo en diversas generaciones de artistas y gestores culturales.
Su fallecimiento representa una pérdida para la comunidad cultural dominicana y española, que hoy recuerda el impacto de una gestión caracterizada por el intercambio artístico, la formación y la promoción del talento.

