Salud mental 2026: mujeres y adolescentes enfrentan riesgos de ansiedad, depresión y autolesiones

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La Organización Mundial de la Salud estima que uno de cada siete adolescentes vive con un trastorno mental, mientras que la depresión afecta aproximadamente 1.5 veces más a las mujeres que a los hombres.

Salud y bienestar.– La salud mental constituye uno de los desafíos sanitarios y sociales más importantes del mundo. Aunque los trastornos mentales pueden afectar a personas de cualquier edad, los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran diferencias importantes entre mujeres, hombres, adolescentes y adultos mayores.

La ansiedad, la depresión, las conductas autolesivas y el suicidio requieren enfoques de prevención diferenciados, debido a que no afectan de la misma manera a todos los grupos de población.

De acuerdo con la ficha informativa de la OMS publicada en septiembre de 2025, aproximadamente uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años vive con algún trastorno mental.

Por otra parte, la actualización de la OMS sobre depresión, publicada en septiembre de 2026, señala que este trastorno es aproximadamente 1.5 veces más frecuente entre las mujeres que entre los hombres.

Adolescentes: una etapa de especial vulnerabilidad

La adolescencia es un período de cambios físicos, emocionales y sociales durante el cual pueden aparecer dificultades relacionadas con la ansiedad, la depresión, la autoestima y las relaciones interpersonales.

La OMS estima que el 14.3 % de los adolescentes de entre 10 y 19 años vive con un trastorno mental.

Los trastornos de ansiedad afectan aproximadamente al 4.1 % de los adolescentes de 10 a 14 años y al 5.3 % de quienes tienen entre 15 y 19 años.

En cuanto a la depresión, las estimaciones son del 1.3 % para el primer grupo y del 3.4 % para el segundo.

Estos problemas pueden afectar el rendimiento académico, la convivencia familiar, las relaciones sociales y el bienestar general.

Entre los factores asociados al riesgo se encuentran el acoso escolar, la violencia, las experiencias adversas durante la infancia, la discriminación y las dificultades para acceder a apoyo oportuno.

Mujeres: mayor prevalencia de depresión

La OMS estima que en 2023 aproximadamente el 6.2 % de las mujeres adultas vivía con depresión, frente al 4.1 % de los hombres adultos.

Estas cifras reflejan una diferencia importante que debe considerarse al diseñar políticas de prevención, diagnóstico y tratamiento.

Entre los factores que pueden afectar la salud mental femenina se encuentran la exposición a violencia, las desigualdades sociales, las experiencias traumáticas y las exigencias asociadas al trabajo y las responsabilidades de cuidado.

Sin embargo, no todas las mujeres enfrentan los mismos riesgos y las circunstancias individuales, sociales y económicas influyen en la aparición de problemas de salud mental.

La depresión también puede presentarse durante el embarazo y después del parto, etapas en las que resulta especialmente importante garantizar atención adecuada.

Autolesiones en adolescentes: señales que requieren atención

Las autolesiones constituyen un problema de salud que merece especial atención durante la adolescencia.

Algunas personas pueden hacerse daño como una forma de afrontar emociones intensas o situaciones de angustia. Estas conductas no siempre implican intención suicida, pero requieren una evaluación profesional y no deben minimizarse.

Diversos estudios han identificado diferencias por sexo y edad en las conductas autolesivas, aunque las cifras varían según la población estudiada y la forma de medirlas.

Por esa razón, no es correcto afirmar que todas las adolescentes se autolesionan con mayor frecuencia que los varones ni utilizar una proporción universal sin identificar su fuente.

Los cambios persistentes de comportamiento, el aislamiento, las lesiones recurrentes sin explicación clara y las expresiones de desesperanza pueden justificar una conversación cuidadosa y la búsqueda de ayuda profesional.

Escuchar sin juzgar y facilitar atención temprana puede marcar una diferencia importante.

Hombres: el suicidio y las barreras para buscar ayuda

Los hombres también enfrentan importantes riesgos de salud mental.

Las estadísticas internacionales muestran que las tasas de mortalidad por suicidio suelen ser más elevadas entre los hombres, aunque las diferencias varían considerablemente entre países y grupos de edad.

El estigma relacionado con la búsqueda de ayuda, las normas sociales sobre la expresión emocional y las dificultades para acceder a tratamiento pueden contribuir a que algunos problemas no se detecten oportunamente.

Es importante distinguir entre la prevalencia de depresión, las autolesiones, los intentos de suicidio y las muertes por suicidio, ya que representan indicadores diferentes.

La prevención debe incluir servicios accesibles, detección temprana, apoyo comunitario y estrategias dirigidas a hombres y mujeres.

Adultos mayores: soledad, pérdidas y salud mental

En las personas mayores, la salud mental puede verse afectada por experiencias como el duelo, el aislamiento social, la pérdida de autonomía, las enfermedades crónicas y las dificultades económicas.

La depresión no constituye una consecuencia inevitable del envejecimiento.

Reconocer sus síntomas y garantizar atención psicológica y médica adecuada es fundamental para preservar la calidad de vida de esta población.

¿Qué papel desempeñan las redes sociales?

Las plataformas digitales pueden ofrecer espacios de información, aprendizaje, comunicación y apoyo, pero también pueden exponer a adolescentes a situaciones de acoso, comparaciones sociales perjudiciales y contenidos dañinos.

La relación entre el uso de redes sociales y la salud mental es compleja. No puede atribuirse automáticamente el desarrollo de ansiedad, depresión o autolesiones al tiempo frente a una pantalla.

La OMS destaca la importancia de promover entornos digitales seguros, vínculos familiares saludables y habilidades para afrontar situaciones difíciles.

La prevención y el acceso a tratamiento son fundamentales

Los trastornos de ansiedad y depresión pueden tratarse mediante intervenciones psicológicas y, cuando corresponde, tratamientos médicos basados en evidencia.

Las familias, las escuelas, los servicios de salud y las comunidades tienen un papel importante en la identificación de señales de alerta y el acompañamiento de las personas afectadas.

Hablar de salud mental sin estigmatizar, escuchar a quienes necesitan ayuda y facilitar servicios oportunos son medidas esenciales para proteger el bienestar de adolescentes, mujeres, hombres y adultos mayores.

La salud mental no tiene una sola edad ni un solo rostro. Reconocer las diferencias permite prevenir mejor, atender a tiempo y acompañar con dignidad.

Fuentes: Organización Mundial de la Salud (OMS), fichas informativas sobre salud mental de los adolescentes, trastorno depresivo y estimaciones mundiales de suicidio.

Dímelo Online | www.dimeloonline.com

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