La Policía Nacional y el Ministerio Público desmantelaron un centro de hechicería fraudulento que operaba en el distrito municipal de San Luis, donde una joven de 20 años permanecía retenida tras ingerir una bebida de composición desconocida.
Según la información la mujer fue a una consulta de brujería para aclarar un robo doméstico. El resultado fue un secuestro y una exigencia de 387,000 pesos para devolverla a casa. Así terminó un ritual que, según las autoridades, cruzó rápidamente de lo místico a lo criminal.
De acuerdo con el informe oficial, el martes 6 de enero de 2026 la joven fue trasladada desde el sector Santa Rosa, en Baní, bajo el argumento de que un supuesto brujo ayudaría a identificar al responsable de una sustracción de dinero ocurrida en el hogar el 31 de enero de 2025. Una vez en el lugar, la consulta derivó en aislamiento y llamadas a la familia con una instrucción clara: pagar para verla libre..
El operativo terminó con el arresto de cinco hombres, entre ellos José Utile, alias «Papito el Brujo«, señalado como el principal operador del ritual. También fueron detenidos Yibon Charles Loguina y Ansly Pierre, mientras que Ángel Manuel Cuevas Ortiz, padrastro de la víctima, y Waly Ilius figuran entre los investigados. Cuatro de los implicados son de nacionalidad haitiana.
Durante el allanamiento, las autoridades ocuparon 4,200 dólares en billetes falsificados, varios teléfonos celulares y objetos utilizados en prácticas de supuesta brujería. El hallazgo reforzó la tesis de que el centro funcionaba más como un esquema de engaño que como un espacio espiritual.

