La Policía ecuatoriana encontró este domingo cinco cabezas humanas colgadas de unos palos de caña en la playa del municipio de Puerto López, de la provincia de Manabí, una de las más golpeadas por la ola de violencia criminal sin precedentes que registra el país andino.
Además, encima de las cabezas había un letrero con una aparente advertencia dirigida a personas que estarían robando y extorsionando a pescadores.
Hasta el sitio se trasladó el jefe policial junto con personal de criminalística y del departamento de muertes violentas y «unidades tácticas, de investigaciones e inteligencia fueron desplegadas en el territorio para recabar los primeros indicios que permitan esclarecer este hecho», detalló la institución en un breve comunicado.
El pasado 28 de diciembre, seis personas fueron asesinadas en un ataque armado registrado en Puerto López, entre ellas una niña de dos años. De forma preliminar, la masacre se atribuyó a la disputa entre grupos criminales que operan en la zona.
Imágenes que circularon en redes sociales muestran las cinco cabezas atadas con cuerdas a dos postes de madera, frente al mar y en medio de la arena.
Allí se ve un cartel escrito sobre una tabla de madera que reza: «El pueblo es de nosotros. Sigan saliendo a robar a los pescadores y a seguir pidiendo carnet de vacuna, que ya los tenemos identificados«.
En Ecuador se conoce como «vacunas» a las extorsiones que cobran los grupos criminales a comerciantes y pobladores de zonas populares, a cambio de supuesta protección.

