El Ministerio de Agricultura y la Universidad de las Naciones Unidas trabajan en una estrategia nacional de resiliencia para reducir el impacto de eventos climáticos extremos sobre tres de los principales cultivos agrícolas del país.
Santo Domingo. El Ministerio de Agricultura, en coordinación con el Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-EHS), inició la formulación de una estrategia nacional orientada a fortalecer la resiliencia de las cadenas de valor del café, cacao y banano, tres de los principales cultivos agrícolas de la República Dominicana.
La iniciativa busca reducir la vulnerabilidad del sector agropecuario frente a fenómenos meteorológicos extremos y fortalecer la sostenibilidad de la producción agrícola mediante una planificación basada en la gestión del riesgo climático.
Una estrategia para enfrentar los efectos del cambio climático
Como parte de este proceso, ambas instituciones desarrollaron el taller “Acompañamiento en la formulación de una Estrategia de Resiliencia para las cadenas de valor del café, cacao y banano en la República Dominicana”, espacio en el que especialistas, técnicos y representantes del sector analizaron medidas para proteger estos cultivos de los efectos del cambio climático.
El objetivo es diseñar una estrategia integral que permita disminuir el impacto de sequías, tormentas, huracanes y otros eventos meteorológicos extremos sobre la producción agrícola nacional.
Proyecto regional BioFinCas
La jornada se desarrolló dentro del proyecto regional BioFinCas, liderado por la organización alemana OroVerde y financiado por el Ministerio Federal de Medio Ambiente de Alemania.
Esta iniciativa promueve modelos de agricultura sostenible, conservación de la biodiversidad y fortalecimiento de la resiliencia climática en los sistemas productivos de América Latina.
Café, cacao y banano: cultivos estratégicos para el país
Durante la apertura del encuentro, la viceministra de Desarrollo Rural, Mirian Guzmán, destacó la importancia económica, ambiental y social de estos tres rubros agrícolas.
«Para el sector agropecuario esto es de vital importancia, no solo por el dinamismo económico, sino por el peso que tienen estos cultivos permanentes en la preservación del suelo, el agua y la seguridad alimentaria. Contar con una estrategia que nos permita ser resilientes es una prioridad nacional», expresó la funcionaria.
La estrategia busca fortalecer la capacidad de adaptación del sector agrícola, proteger los medios de vida de miles de productores y contribuir a la seguridad alimentaria del país en un escenario de creciente variabilidad climática.

