Los equipos de emergencia buscan supervivientes entre los escombros de un centro comercial en Kashima y una fábrica de papel, mientras miles de residentes permanecen en refugios.
TOKIO, JAPÓN.— El número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el sur de Japón aumentó a por lo menos 18, mientras soldados, bomberos y equipos especializados mantienen las operaciones de búsqueda y rescate en la prefectura de Kumamoto.
El sismo se registró a las 4:27 de la tarde del martes 28 de julio, hora local, con epicentro en la región de Kumamoto y una profundidad aproximada de diez kilómetros, de acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón.
El movimiento alcanzó el nivel máximo de siete en la escala japonesa de intensidad sísmica en varias zonas de Kumamoto. Este sistema mide el grado de sacudida y los posibles efectos destructivos sobre personas, edificaciones e infraestructura.
Las autoridades emitieron inicialmente una alerta de tsunami para zonas costeras cercanas, pero la advertencia fue retirada posteriormente.
Continúa la búsqueda en centro comercial de Kashima
Una de las operaciones más complejas se concentra en el Aeon Mall de Kashima, donde una explosión y el colapso parcial de la estructura dejaron personas atrapadas bajo los escombros.
Equipos de emergencia lograron rescatar a varios supervivientes durante la madrugada, pero las autoridades continuaban buscando a personas reportadas como desaparecidas.
Al menos cuatro de las víctimas mortales fueron encontradas en el área del centro comercial, de acuerdo con el balance más reciente disponible.
La causa de la explosión permanece bajo investigación. Testigos y equipos de emergencia reportaron olor a gas en el lugar después del terremoto.
Víctimas en fábrica de papel
Otra operación de rescate se desarrolla en una instalación de Nippon Paper Industries, donde una chimenea se partió y colapsó sobre parte de la planta.
Cinco trabajadores murieron en ese lugar, mientras los equipos continuaban buscando a otras personas desaparecidas entre los restos de la estructura.
Bomberos, ambulancias y personal especializado fueron desplegados en la zona para retirar escombros y localizar posibles supervivientes.
Miles de militares participan en las operaciones
El Gobierno japonés movilizó miles de integrantes de las Fuerzas de Autodefensa para apoyar las labores de búsqueda, asistencia médica, distribución de suministros y evaluación de daños.
La primera ministra, Sanae Takaichi, aseguró que el Ejecutivo utilizará todos los recursos disponibles y calificó las operaciones como una carrera contra el tiempo.
La mandataria también pidió extremar las medidas de protección ante las elevadas temperaturas que afectan la región, debido al riesgo de golpes de calor entre sobrevivientes, residentes y personal de rescate.
Más de 9,000 personas permanecen en refugios
Cerca de 9,000 residentes se encontraban alojados en más de 400 centros de evacuación habilitados por las autoridades.
El terremoto dejó decenas de miles de viviendas sin electricidad y miles de hogares sin acceso a agua potable.
Las autoridades distribuyen agua, alimentos, equipos de refrigeración y otros artículos esenciales en medio de temperaturas que en algunas áreas se aproximan a los 38 grados Celsius.
Daños en carreteras, trenes y edificaciones
El movimiento sísmico provocó graves deformaciones en carreteras y autopistas de la isla de Kyushu, además de interrupciones ferroviarias y la suspensión temporal del tren bala Kyushu Shinkansen.
También se reportaron derrumbes de viviendas, incendios y daños en instalaciones industriales.
Parte de los muros del castillo de Kumamoto sufrió nuevos desprendimientos, mientras varias estructuras históricas y culturales de la prefectura resultaron afectadas.
El aeropuerto de Kumamoto reanudó algunas operaciones limitadas, aunque los servicios de transporte continuaban sujetos a cancelaciones y retrasos.
Autoridades advierten sobre posibles réplicas
La Agencia Meteorológica de Japón pidió a la población mantenerse alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos fuertes durante los próximos días.
Las réplicas pueden provocar daños adicionales en edificios debilitados, deslizamientos de tierra y derrumbes en carreteras o zonas montañosas.
Las autoridades recomendaron evitar estructuras dañadas, seguir las instrucciones de evacuación y mantener preparados suministros de emergencia.
Balance permanece sujeto a cambios
El número de víctimas, heridos y desaparecidos puede aumentar a medida que los equipos accedan a las zonas más afectadas y revisen estructuras colapsadas.
Por esa razón, los balances difundidos durante las primeras horas deben considerarse provisionales.
Dímelo Online continuará actualizando esta información conforme las autoridades japonesas publiquen nuevos datos oficiales.
Las cifras más recientes sitúan el balance en al menos 18 fallecidos, 62 heridos y varias personas todavía desaparecidas. Más de 34,000 hogares permanecían sin electricidad y alrededor de 15,000 no tenían agua corriente

